Las consecuencias fiscales de la salida del Reino Unido de la UE se activan el próximo 1-1-2021.

Hasta final de año, las empresas españolas que realizan operaciones con el Reino Unido podrán seguir actuando como hasta ahora. No obstante, a partir de 2021 deberán tratar al Reino Unido como al resto de países de fuera de la UE.

Por tanto, y salvo que se llegue a nuevos acuerdos en los próximos meses, se producirán los siguientes cambios (entre otros):

  • Las ventas de bienes que se realicen a ese territorio dejarán de considerarse entregas intracomunitarias y pasarán a ser exportaciones exentas.
  • El régimen de ventas a distancia dejará de ser de aplicación, por lo que las empresas españolas no deberán repercutir ningún IVA por las ventas a particulares (al adquirir los productos, los compradores británicos estarán realizando una importación).
  • Las compras de bienes procedentes de ese país pasarán a ser importaciones, lo que obligará a satisfacer IVA en aduanas y, en según qué productos, a satisfacer aranceles.

Si su empresa tiene relaciones comerciales con el Reino Unido, los profesionales de Sayma le asesorarán sobre cómo actuar a partir del próximo 1 de enero.

Fuente: Lefebvre