La nueva tabla de retenciones ahorrará 23 millones a los guipuzcoanos

Este ajuste del 2% en la tabla de retenciones, que suavizará el efecto de la inflación, se aplicará sobre 523.000 contribuyentes del territorio

La imparable subida del IPC durante el año pasado –con la salvedad del último quinquemestre en el que poco a poco la inflación se ha ido suavizando– ha traído consigo nuevos términos en materia fiscal que se han incorporado al diccionario de la sociedad. La deflactación (el ajuste en los tramos del IRPF para evitar que la elevada inflación implique un incremento de impuestos sin que en realidad los contribuyentes hayan mejorado su capacidad de compra en la misma) es uno de ellos.

Fue el pasado mes de octubre cuando las tres Hacienda vascas acordaron aplicar una deflactación del 2% en el IPRF a partir de este mismo año para suavizar el efecto de la inflación –el IPC general cerró 2022 en el 5,8%– en los bolsillos de los ciudadanos vascos. De esta manera, las empresas del territorio ya aplican desde este mes de enero en las nóminas de sus trabajadores (también autónomos) las nuevas retenciones del IRPF, así como la Seguridad Social en la de los pensionistas, según las tablas elaboradas por las tres haciendas forales. Así, más de 523.000 guipuzcoanos (330.685 afiliados y algo más de 193.100 pensionistas) se podrán ver afectados o no en cierta medida en función de si saltan de tramo de ingresos. Mediante esta nueva deflactación la Hacienda foral hará que los guipuzcoanos se ahorren 23 millones de euros en impuestos gracias a esta medida antiinflación, según fuentes del ente foral consultadas por este periódico.

Si dejamos atrás el ejercicio precedente y nos centramos en lo que nos depara este 2023, el Banco de España estima en sus previsiones que el IPC cierre este año en el 4,9%, y la subyacente (la que no tiene en cuenta los precios de la energía y los alimentos no elaborados), en el 3,4%. Es decir, que esta deflactación del 2% apenas servirá para cubrir la mitad de la pérdida de poder adquisitivo que sufrirán los ciudadanos guipuzcoanos si nos ceñimos a dicha previsión del organismo supervisor. Lo que en la práctica real supone una mayor carga impositiva.

La Hacienda foral verá recortada su recaudación fiscal en 67,8 millones en dos años por las diferentes deflactaciones aplicadas

Ya el año pasado las Haciendas vascas, con competencia propia en materia de fiscalidad gracias al Concierto Económico, deflactaron las tablas del IRPF un 5,5%. En enero redujeron las tarifas un 1,5% y posteriormente en agosto tras constatar una inflación desbocada, lo hicieron en otro 4,5%. ¿Cuál es el problema? Que el IPC se disparó hasta dobles dígitos, cotas no vistas en varias décadas. En Gipuzkoa, el ahorro total para los ciudadanos (y, por ende, el consiguiente recorte de la recaudación fiscal para las arcas forales) con esa deflactación acumulada del 5,5% ascendió hasta los 44,8 millones de euros. Ahora, a ese ahorro del extinto 2022, hay que sumarle los otros 23 millones que la Hacienda foral prevé para este año con el nuevo ajuste del 2%. En total, la inversión que va a acometer el departamento de Hacienda de Gipuzkoa con esta herramienta ascenderá a 67,8 millones en dos años.

La propuesta de aplicar una nueva deflactación en el IRPF a comienzos de este año fue anunciada por el lehendakari, Iñigo Urkullu, en el Pleno de Política general celebrado a finales de septiembre en el Parlamento vasco. Su propósito, según señaló entonces, era aliviar los efectos de una subida considerable de precios, que los ciudadanos «tengan más dinero en sus bolsillos».

La deflactación del 2% en el IRPF apenas cubre la mitad de la pérdida de poder adquisitivo que sufrirán los guipuzcoanos

Pero Urkullu también anticipó en aquella intervención en la Cámara vasca que la deflactación se establecería de acuerdo a la inflación subyacente. Ese planteamiento, no obstante, no se ha cumplido y la deflactación del 2% aplicada por las Haciendas forales a las tablas de retenciones del IRPF para este año queda más lejos aún que del propio IPC general del 5,8%, puesto que la inflación subyacente ha escalado hasta el 6,9%. Fue su nivel más alto al cierre de un año desde 1992, cuando se situó en el 6,8%. La subyacente no había estado por encima del índice general desde febrero de 2021, aunque en aquel entonces la general fue del 0% y la subyacente de solo un 0,3%.

Tributación conjunta

Hay que tener en cuenta que no solo se deflactan las tablas de retenciones del IRPF. Lo mismo y en igual 2% se ha hecho con la tarifa aplicable a la base liquidable general. E igualmente se incrementan en idéntico porcentaje la reducción por tributación conjunta, la minoración de cuota y las deducciones personales por descendientes, ascendientes, discapacidad o dependencia y deducción por edad.

Cuando esta medida no se aplica, un trabajador corre el riesgo de pasar de un tramo a otro de la tarifa y por tanto pagar un impuesto más elevado sin haberse beneficiado de una mejora en su poder de compra. Por lo tanto, cuando se deflacta se persigue reducir los efectos de la inflación en la declaración de la Renta. Es una forma de permitir que los impuestos a pagar no sean superiores a la capacidad económica real del contribuyente.

Tabla con 9 columnas y 38 filas. En este momento se muestran las filas desde la 1 a la 38.
Rendimiento anual Número de descendientes
Desde (€) Hasta (€) 0 1 2 3 4 5 Más
0 14.000 0 0 0 0 0 0 0
14.000 15.220 5 3 0 0 0 0 0
15.220 15.980 6 4 1 0 0 0 0
15.980 17.090 7 5 3 0 0 0 0
17.090 18.380 8 6 4 0 0 0 0
18.380 19.730 9 7 5 2 0 0 0
19.730 21.260 10 8 7 3 0 0 0
21.260 23.020 11 10 8 5 1 0 0
23.020 24.340 12 11 9 6 3 0 0
24.340 26.450 13 12 10 8 4 0 0
26.450 28.730 14 13 11 9 6 2 0
28.730 31.440 15 14 13 10 8 4 0
31.440 34.700 16 15 14 12 9 6 0
34.700 39.200 17 16 15 13 11 8 0
39.200 42.730 18 17 16 15 13 10 3
42.730 46.060 19 18 17 16 14 12 5
46.060 49.950 20 19 18 17 15 13 7
49.950 54.440 21 20 20 18 17 15 9
54.440 58.910 22 21 21 19 18 16 11
58.910 62.530 23 22 22 21 19 18 12
62.530 66.690 24 23 23 22 21 19 14
66.690 71.430 25 25 24 23 22 20 16
71.430 76.990 26 26 25 24 23 22 17
76.990 82.800 27 27 26 25 24 23 19
82.800 87.810 28 28 27 26 25 24 20
87.810 93.650 29 29 28 27 27 25 22
93.650 100.330 30 30 29 29 28 27 23
100.330 108.030 31 31 30 30 29 28 25
108.030 116.500 32 32 31 31 30 29 26
116.500 125.820 33 33 32 32 31 30 28
125.820 137.200 34 34 33 33 32 32 29
137.200 150.220 35 35 34 34 33 33 31
150.220 164.530 36 36 36 35 35 34 32
164.530 181.840 37 37 37 36 36 35 33
181.840 203.240 38 38 38 37 37 36 35
203.240 225.470 39 39 39 38 38 37 36
225.470 En adelante 40 40 40 39 39 39 37

La clave con el impuesto de la renta es el tramo en el que nos situamos. Cada vez que damos un salto de uno a otro, nuestros impuestos aumentan considerablemente, y si esta subida no es fruto de un aumento del poder adquisitivo (ganamos más y los precios son estables) lo único que estaremos haciendo es pagar más impuestos. Técnicamente deflactar no sería una bajada de impuestos, pero lo que sí es cierto es que viene a aliviar los bolsillos de los contribuyentes.

Una familia se ahorrá 365 euros con la anterior deflactación

El ajuste acumulado de las tablas de retenciones del IRPF al 5,5% del año pasado supondrá para una familia guipuzcoana (con dos hijos) de renta media, a quienes no subieron el sueldo en 2022, un ahorro de 365 euros en la declaración de la Renta de este año (en referencia a la del ejercicio precedente). Mientras tanto, aquellas familias con rentas más altas obtendrán un ahorró de casi el doble (677 euros), mientras que para un trabajador sin hijos el alivio en ambos casos será de 326 y de 638 euros, respectivamente.

El resultado de las cifras es la diferencia de la cuota líquida (el resultado de descontar las deducciones y bonificaciones a la cuota íntegra) de la declaración de la Renta de este año y del año que viene, y no se tienen en cuenta las retenciones, ya que son un pago a cuenta. Desde la consultora donostiarra Sayma tienen en cuenta lo que los números provocan en los tres supuestos en términos claves como el peso del impuesto, el porcentaje efectivo de tributación, el dinero que recauda Hacienda y el poder adquisitivo del contribuyente.

Desde Sayma deslizan a modo de sugerencia que en aspectos como la deflactación no se aplique la receta de «café para todos», instaurando un ajuste por tramos de renta. Es decir, a menores ingresos, mayor deflactación y viceversa.

Fuente: EL DIARIO VASCO

Categories: Fiscal |

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