La importancia los mecanismos de desbloqueo en los pactos de socios

Rosana Hallett

Abogada Área Legal

Cuando una empresa se crea y comienza su actividad, lo habitual es que los socios compartan visión, ilusión y objetivos. Precisamente por ello, muchas veces se da poca importancia a regular qué ocurrirá si en el futuro surgen desacuerdos importantes. Sin embargo, el llamado “bloqueo societario” o “deadlock” puede ser un gran problema: situaciones en las que los socios no consiguen alcanzar acuerdos esenciales para el funcionamiento de la empresa.

Cuando el conflicto aparece, la confianza se deteriora y cualquier negociación resulta mucho más difícil. Por eso, anticiparse y prever mecanismos de resolución de bloqueos en un pacto de socios no es una señal de desconfianza sino una forma de proteger la continuidad de la empresa y la relación entre los propios socios.

Un bloqueo prolongado puede provocar, entre otros, pérdida de clientes, problemas de financiación, deterioro del negocio, conflictos judiciales, o incluso la desaparición de la empresa. Esto ocurre especialmente en empresas con dos socios al 50%, con varios socios con participaciones equilibradas, o con sistemas de decisión que requieren unanimidad o mayorías reforzadas. En muchas ocasiones el problema no surge por mala fe, sino simplemente porque los intereses de los socios dejan de coincidir con el tiempo.

No existe una solución única válida para todas las empresas. Las alternativas más habituales pueden ir desde una negociación escalonada hasta la regulación de mecanismos de salida de socios.

Cuando pensamos en una negociación escalonada, consistiría en obligar a los socios a intentar resolver el conflicto siguiendo determinadas fases, como por ejemplo:

  • negociación directa,
  • reunión entre administradores o directivos,
  • mediación o intervención de un tercero o experto independiente (regulando debidamente la forma de designación y el posible valor vinculante de la decisión), o
  • en su caso, solo entonces acudir a otras soluciones (tribunales o arbitrajes, valorando debidamente tiempos y costes).

Sin embargo, en algunos casos, el conflicto entre socios puede alcanzar un punto en el que la solución más razonable no es intentar forzar el acuerdo, sino permitir o hacer que uno de los socios salga de la sociedad.

Para estas situaciones, muchos pactos de socios incluyen mecanismos de salida o “exit mechanisms”, que permiten reorganizar la propiedad de la empresa de forma ordenada y evitar una paralización indefinida del negocio. Los sistemas más utilizados en la práctica son los siguientes:

Opción de compra o venta forzosa entre socios

Es uno de los mecanismos más sencillos. Se puede pactar por ejemplo que, ante determinadas situaciones de bloqueo, un socio pueda obligar al otro a comprar su participación, vender la suya, o activar un proceso de separación.

La clave aquí suele estar en cómo se determina el precio: valor fijado previamente, fórmula objetiva, valoración por experto independiente, o combinación de varios sistemas. Si esta parte no se regula bien, el conflicto puede trasladarse al valor de la empresa.

Russian Roulette

En este mecanismo, un socio ofrece comprar la participación del otro por un determinado precio y el socio receptor debe elegir entre vender su participación a ese precio, o comprar la participación del oferente en las mismas condiciones.

La lógica del sistema es evitar ofertas abusivas: quien propone el precio sabe que puede acabar siendo comprador o vendedor.

Texas Shoot-Out

En este caso, ambos socios presentan ofertas confidenciales para comprar la participación del otro y quien ofrece el precio más alto adquiere la sociedad. Su principal ventaja puede ser la rapidez.

Venta conjunta de la empresa

En determinados casos, el pacto puede prever que, si el bloqueo persiste durante un cierto tiempo, se inicie un proceso de venta de la empresa o de las participaciones de los socios a un tercero, pudiendo incluso combinarse esto con derechos de arrastre (drag along) para facilitar la operación.

Este sistema evita que el conflicto destruya valor y permite a todos los socios salir en igualdad de condiciones. Suele utilizarse más en empresas con cierto tamaño o interés para inversores externos.

No todos los mecanismos de salida funcionan igual ni son adecuados para cualquier empresa. Elegir uno u otro, o varios, dependerá, entre otras cuestiones, del tipo de sociedad y su tamaño, la relación entre los socios, su capacidad financiera, los intereses existentes y la rapidez con la que se pueda pretender una solución.

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